SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO Y GLOBALIZACIÓN. NUEVOS RETOS PARA LA EDUCACIÓN COMPARADA.


CITA APA

Raventós, F., & Prats, E. (2012). Sociedad del conocimiento y globalización: nuevos retos para la educación comparada. UNED (22Pág) 

PALABRAS CLAVE

Globalización, Posmodernidad, Método Comparativo, Analogía, Tecnologías del Conocimiento, Tecnologías Colaborativas. 

RESUMEN

En una época sin apenas referentes y con explicaciones difíciles de relacionar, de comparar y de comprender, nuestros comportamientos y actuaciones se rigen casi exclusivamente por criterios de eficacia o por emociones enérgicas. Es como si al perder los referentes unificadores se produjera una especie de fragmentación en nuestra vida. Las tendencias globalizadoras no han hecho más que aumentar en la última década y tienen que coexistir con el incremento de otras tendencias generadas por las disputas locales y regionales. El artículo aporta algunos elementos de reflexión acerca de la vigencia de la Educación Comparada en este contexto de incertidumbre epistemológica y de hibridación metodológica. Se apuntan algunos elementos que enmarcan la investigación comparativa desde un contexto de globalización y posmodernidad; se revisan algunos de los fundamentos en la investigación comparativa y se apuesta decididamente por la analogía como herramienta de trabajo para conseguir una cierta aproximación en las tendencias descritas anteriormente; y se profundiza en la necesidad de resituar la investigación comparada en un marco tecnológico donde la web 2.0 y las redes sociales han tomado un protagonismo inédito, incluso en las prácticas profesionales y académicas.

CONCLUSIÓN 

En definitiva, hoy en día el conocimiento se construye gracias a una multiplicidad de plataformas y mediante un número elevado de dispositivos. En cualquier biblioteca pública, resulta sencillo encontrarse con una combinación equilibrada de personas que están consultando al mismo tiempo, y sin una línea definitoria clara, material impreso y material digital, que trabajan con revistas o libros depositados en las estanterías, acompañados de ordenadores o tabletas digitales donde abren portales de información, wikipedias varias, visionando algún documental en YouTube o Vimeo o preguntando en alguna red social, e intentando sintetizar esos insumos en algún editor de textos. Esto empieza ya a ser normal, y no únicamente en las bibliotecas universitarias, sino en las más populares de cualquier pueblo o barrio, para prepararse una oposición, organizar un viaje, planear la compra de un vehículo, o incluso para aprender recetas de cocina o conocer mejor el universo. Lo que algunos empiezan a denominar la educación expandida, supera y quizás integra lo que en pedagogía habíamos bautizado como educación formal, no formal e informal. El reto para el estudio comparativo de la educación y, por lo tanto, para la Educación Comparada, aumenta exponencialmente con la Web 2.0, que nos obligará a estar atentos acerca de su evolución para no descartar ninguna de sus prestaciones. Si la Web 1.0 vino de la mano de la ciencia y la 2.0 fue una consecuencia lógica de la democratización del conocimiento en la red, las expectativas para la Web 3.0, que hoy se orientan principalmente hacia el ocio y el entretenimiento, nos conducirán de nuevo a un replanteamiento del objeto y del método. En nuestros días la Educación Comparada no demanda solamente el trabajo de comparatistas que actúen como pasajeros circunstanciales de nuestra disciplina, sino que precisa además de comparatistas tripulantes que, de modo decidido y práctico, puedan pilotar una nueva educación y que sean líderes o guías, en este mundo posmoderno y globalizado, al que debemos enfrentarnos ya, ahora mismo.


Comentarios